La directora de Grupo Inmobiliario Mérida, Fani Martín Arjona, advirtió que la competencia desleal y la falta de capacitación profesional continúan siendo dos de los principales problemas que enfrenta el sector inmobiliario local, pese a los esfuerzos recientes por regular la actividad.
Martín Arjona explicó que muchas personas se incorporan al mercado inmobiliario “sin tener la preparación necesaria” y sólo de forma temporal, lo que termina afectando la confianza de los clientes. “Hay asesores que no tienen oficina, que trabajan por su cuenta y llegan a pedir anticipos sin ofrecer garantías; eso daña muchísimo la imagen del sector”, señaló.
Indicó que, aunque la certificación y la licencia para operar como asesor inmobiliario ya son requisitos formales, todavía hay casos en los que estos documentos no garantizan los conocimientos técnicos que el cliente necesita. “La certificación te acredita que conoces el proceso, pero no necesariamente que tengas la experiencia o el criterio para ejercerlo correctamente”, subrayó.
Ante esa situación, recomendó a quienes buscan comprar o rentar una propiedad que primero verifiquen con qué inmobiliaria trabaja el asesor y cuántos años de experiencia tiene. “Es importante asegurarse de que el profesional esté respaldado por una empresa establecida y que realmente conozca el mercado”, enfatizó.
Martín Arjona destacó también la relevancia de la asesoría personalizada. “No se trata de mostrar propiedades al azar, sino de escuchar las necesidades del cliente y ofrecer opciones que se ajusten a su perfil. El objetivo es construir relaciones de largo plazo, no sólo cerrar una operación”, dijo.
Finalmente, consideró positiva la regulación que exige licencias y certificaciones, ya que permite ordenar el mercado y brinda mayor certeza a los usuarios. “Estamos avanzando hacia un sector más confiable, donde la transparencia y la especialización deben ser la base del servicio inmobiliario”, concluyó.



