El gobernador Joaquín Díaz Mena anunció el envío al Congreso local de una iniciativa de reforma integral a la Ley del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (ISSTEY), que elimina el salario regulador declarado inconstitucional por la Suprema Corte, reduce la edad de jubilación de 60 a 55 años y disminuye los años de cotización requeridos de 35 a 30 para hombres y a 28 para mujeres.

La reforma también prohíbe al Instituto realizar inversiones riesgosas y reduce del 13% al 9% la cuota que deben pagar los trabajadores en transición.

Críticas a la administración anterior

Durante su conferencia mañanera, Díaz Mena acusó al gobierno anterior de haber «dañado los derechos de los trabajadores» con condiciones que calificó como «injustas» y que «atentaban contra la dignidad» del servicio público. «Fue un retroceso histórico y hoy venimos a corregirlo», enfatizó el mandatario, quien agregó que «no estar a favor de esta iniciativa es estar en contra de los trabajadores del Estado». La reforma también modifica el cálculo de pensiones, que ahora se basará en el promedio de los últimos dos años de salario en lugar del 85% del promedio de los últimos 20 años, además de reducir la jubilación voluntaria de 20 a 15 años de servicio.

Diego Cetz Pech, director del ISSTEY, reveló que el Instituto mantiene un proceso legal para recuperar 380 millones de pesos por el «mal uso de fondos que erosionó la reserva de pensiones», señalando que «son las mismas personas que se dedican a este tema de inversiones riesgosas» en varios estados.

Cetz explicó que actualmente asesoran de manera personalizada a los trabajadores sobre el seguro de cesantía, citando el caso de una trabajadora con 14 años de servicio que desconocía que perdería su antigüedad al aplicar esta prestación sin devolver el dinero posteriormente.