El arquitecto Elías Cisneros alertó sobre los efectos de la iluminación urbana durante la Expo Eléctrica realizada en Mérida.
El especialista indicó que gran parte del alumbrado público emite luz azul con temperaturas superiores a 6,500 Kelvin. Señaló que esta condición altera los ritmos circadianos.
Cisneros explicó que la exposición ocurre entre las 17:30 y la 01:00 horas. Durante ese periodo las personas reciben luz que modifica el ciclo biológico.
El arquitecto afirmó que esa exposición provoca dolor de cabeza y afecta la salud ocular cuando las personas permanecen bajo esa iluminación durante periodos prolongados.
Indicó que muchos luminarios LED provienen de fábricas en China y llegan a México sin control sanitario ni revisión técnica.
Explicó que países como Estados Unidos, Canadá, Japón y varios estados de Europa prohíben ese tipo de luminarias por efectos documentados.
El especialista citó estudios del Illuminating Engineering Society que analizan el impacto de la luz azul sobre el bienestar humano.
Más de cien investigaciones registran alteraciones en la salud ocular y cambios en el descanso nocturno de las personas.

Cisneros planteó que la ciudad adopte luminarias con temperatura de 3,000 Kelvin.
También propuso que el alumbrado público opere con un Índice de Reproducción Cromática de 95, valor cercano al del sol.
El arquitecto explicó que la percepción visual de las personas depende de la calidad de la luz en calles, parques y plazas.
Como referencia citó el proyecto del Parque La Plancha, espacio urbano inaugurado en 2023 en la capital yucateca.
El proyecto incorporó luminarios de concreto con luz indirecta y niveles cercanos a 38 lux conforme a la norma.
También incluyó elementos de identidad urbana como arbotantes Majo, columnas con proyección de poesía maya y el bolardo Sacché.
El diseño del parque contó con la coordinación de Bonch Muñoz, Carlitos Quesnel y la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Cisneros propuso además automatizar luminarias con sistemas de encendido gradual.
Estos sistemas permitirían simular amanecer y atardecer mediante funciones de fade-in y fade-out georreferenciadas.
El arquitecto también planteó integrar luminarias con longitudes de onda que repelen mosquitos.
Indicó que ese sistema funciona sin afectar a las personas ni a especies marinas.
Citó como referencia experiencias aplicadas en Isla Mujeres para proteger zonas de desove de tortugas.
El especialista afirmó que la combinación de luz cálida y tecnología de control de insectos aportaría salud pública en regiones con presencia constante de mosquitos.
Finalmente, Cisneros pidió impulsar acciones legislativas para regular la importación de luminarias con emisiones superiores a 6,500 Kelvin.
Sugirió que ciudadanos y organizaciones envíen solicitudes a diputados locales y federales para impulsar puntos de acuerdo y actualizar las normas técnicas en México.
ACOM



