Las lágrimas recorrieron el rostro del doctor José Roberto de Jesús Sosa Martínez de Arredondo, de 80 años, al recibir un reconocimiento sorpresa por sus 50 años de trayectoria como odontólogo y por su labor como el primer yucateco especializado en cirugía bucal y maxilofacial. El homenaje, organizado por la Asociación Yucateca de Cirugía Bucal y Maxilofacial, contó con la presencia de su familia, que acudió al evento tras prepararle una emotiva sorpresa.
Su familia orquestó una elaborada trama para llevarlo al homenaje sin que se diera cuenta, programando citas «fantasma» en su consultorio que posteriormente cancelaron, mientras preparaban secretamente el reconocimiento que lo conmovería hasta las lágrimas frente a colegas y especialistas reunidos en el Rodium Business Center.

«No soy llorón, no suelo llorar, pero esto me hace sentir… 50 años de entrega, 50 años de servicio al prójimo», expresó visiblemente emocionado el veterano especialista, quien confesó que «nunca pensé algo como esto» y que «no tengo ni un poquito de soberbia, nunca esperé que esto sucediera».
Con una vocación que descubrió a los cuatro años de edad, el doctor Sosa Martínez se convirtió en pionero de la cirugía maxilofacial en Yucatán tras especializarse en el Hospital General «La Raza» del IMSS entre 1974 y 1977, siendo profesor fundador de la especialidad en la Universidad Autónoma de Yucatán y director de la Central Odontológica desde 1984.
«Siempre nació de mi corazón»
«Siempre nació de mi corazón ayudar a todos», reflexionó el homenajeado, quien destacó su compromiso con formar nuevas generaciones y facilitar el acceso de jóvenes colegas a la especialidad, recordando «años de entrega, años de sufrimiento físico por trasnocharme, por pasar apuros económicos» para alcanzar sus proyectos profesionales.
«Cuando empecé a trabajar, trabajábamos con un barreño que era un chicote que giraba y giraba y dolía y dolía», recordó nostálgico el especialista, quien ha sido testigo de la evolución desde radiografías pequeñas hasta tomografías tridimensionales que permiten «ver los dientes, girarlos, ponerlos de cabeza, estudiar paso a paso».
Orgulloso del nivel odontólogico de Yucatán
El doctor Sosa Martínez expresó su orgullo por el nivel odontológico de Yucatán, asegurando que «somos afortunadísimos del nivel de la odontología, no es común en un estado de la República lo que tenemos como tesoro aquí», destacando que pacientes extranjeros buscan tratamientos en la región por la calidad y costos accesibles.
«Las infecciones orales se van a los hígados, a los riñones, al corazón, al cerebro», explicó el especialista, quien subrayó que el control de infecciones bucales representa «salvación de vidas», recordando cuando los abscesos dentales podían causar la muerte por infecciones severas que ahora se controlan efectivamente.
Miembro fundador de la Latin American Academy of Osseo Integrated Dental Implants y del International College of Dentists, expresidente de la Asociación Dental Yucateca y conferencista en foros latinoamericanos, el doctor Sosa Martínez es pionero en colocación de implantes dentales en Yucatán durante los años 70.
«Si yo volviera a nacer, volvería a ser dentista. Voy a morir siendo dentista, aunque yo barra la clínica, pero voy a seguir siendo dentista», concluyó con voz entrecortada el profesional, quien a sus 80 años mantiene activo su consultorio, demostrando que su pasión por la odontología trasciende el tiempo y convierte cada día de trabajo en un acto de amor al prójimo.


