Representantes gubernamentales de Campeche, Quintana Roo y Yucatán coincidieron en que la Península solo podrá enfrentar los retos de la transición energética si actúa como región integrada, con estrategias coordinadas entre sus tres entidades.

La conclusión emergió en la mesa panel «Trabajo conjunto gubernamental en el sector energético peninsular», celebrada en el marco de la V Expo Eléctrica Peninsular 2026 en el Siglo XXI de Mérida, donde especialistas y funcionarios energéticos debatieron oportunidades, déficits y rutas de colaboración ante una audiencia del sector eléctrico y de construcción electromecánica.

Trazan frente común ante la transición energética peninsular

El foro reunió a cuatro panelistas de alto perfil técnico: la ingeniera Natalia Carrera Baltazar, titular de la Unidad de Seguimiento de Proyectos de la Agencia de Energía de Campeche y el maestro Fermín Arturo Vázquez Ara, director general de Desarrollo Energético de Quintana Roo en la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente

De igual manera, el doctor Jorge Narro Ríos, subsecretario de la Secretaría de Medio Ambiente de Campeche y especialista en ciencia e ingeniería de materiales por el Instituto de Energías Renovables de la UNAM; y la maestra Mirelle Segovia Martín, directora de Transición y Eficiencia Energética de la Agencia de Energía de Yucatán.

Cada entidad expuso sus prioridades con claridad. Campeche transita de su herencia hidrocarburífera hacia una matriz diversificada que integra fotovoltaica, bioenergía, biometano y gas natural, con proyectos fotovoltaicos en cartera de 600, 300 y 80 megawatts, y un programa de desarrollo de proveedores locales y formación de talento desde el nivel preparatoria.

Quintana Roo, que opera como una «isla energética» de alta demanda, apuesta por la generación distribuida fotovoltaica para amortiguar tarifas elevadas, el refuerzo de la transmisión peninsular y la eficiencia energética en su sector turístico, sin comprometer los ecosistemas costeros que sustentan su economía.

¿Cómo es la transición en Yucatán?

Yucatán, por su parte, impulsa una transición que abarca todos los sectores productivos y comunitarios: pese a contar con una cartera de 40 proyectos renovables y capacidad potencial de 4 mil megawatts, todavía enfrenta cerca de 8 mil viviendas sin electrificación, una brecha que el panel identificó como deuda pendiente con las comunidades rurales.

El intercambio reveló que las tres entidades ya trabajan de manera coordinada en frentes concretos. La colaboración entre secretarías ambientales avanza en ordenamiento ecológico —municipal, regional y estatal— para garantizar que la instalación de plantas solares, gasoductos y otras infraestructuras energéticas respete reservas estratégicas como la Gran Calakmul.

Se impulsa además la expansión del gasoducto Mayakán hasta Quintana Roo, que combinada con ciclo combinado permitiría respaldar la intermitencia renovable y aliviar el déficit de la red.

Yucatán aportó al panel iniciativas escalables a toda la península: una norma técnica de eficiencia energética «tropicalizable» que el norte del país ya ha adoptado ajustando parámetros térmicos, una guía práctica para municipios en alumbrado y bombeo aplicable a los 106 municipios yucatecos, y un proyecto agrovoltaico con la Red Agrovoltaica Mexicana (RAME) que compatibiliza producción agrícola con generación de energía y reduce el consumo de agua.

El consenso del panel apuntó a una transición energética que los tres gobiernos calificaron de «justa y regional»: un modelo que integra capacidades federales y locales, impulsa la equidad en el acceso a la energía y posiciona a la Península como referente nacional de integración sostenible.

Los panelistas reconocieron que persisten desafíos en infraestructura y electrificación rural, pero subrayaron que la colaboración trilateral —incluso a través de mecanismos informales como grupos de WhatsApp entre agencias energéticas subnacionales para compartir estrategias y documentos— es el catalizador que convierte las agendas estatales en una visión regional coherente.